Escarbo y escarbo, desesperado, como si no hubiera nada más importrante. cuando se rompio la pala siguio con sus manos. cuando se rompieron sus manos, siguio y siguio y luego llenó el pozo de sus lagrimas cuando al fondo encontró un espejo y se vio a si mismo, tal y como era.
Tus tres mechones rosa me hicieron recordar que era un sueño..
junio 01, 2015
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