“Abandonado en un mundo gris, acompañado solo por brillantes luces que intentaban ocultar la noche.
Dio sus primeros pasos, avanzando por las grandes avenidas llenas de gente, pero al mismo tiempo inertes.
Caminaba por un mundo sin sentido, un mundo que intentaba darle vida a algo que no la tenia, y en su ausencia, enviaba a sus esbirros con total recelo a machacar toda vida, todo aquello que aquel mundo jamás podría alcanzar
Y fue allí donde la encontró, en aquel último rincón, sumida en el olvido de sus perseguidores, a aquella pequeña niña de dulce aroma, llorando por la perdida de sus compañeras. Se sentó a su lado, y consolándola, fue que descubrió en la sencillez de esa flor todo aquello que había buscado…”
Tus tres mechones rosa me hicieron recordar que era un sueño..
julio 11, 2007
Tonos dulces para fondos opacos
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