Y entonces lo vio alejarse, sin poder apartar la mirada de aquella persona, igual a tantas otras, pero única para el. Una sonrisa trataba de cubrir aquel mundo que caía a pedazos, derrumbándose, derrumbándolo. Recuerdos, sonrisas y unas cuantas lagrimas se alejaban junto a esa pálida figura, parte de el desaparecía en el horizonte, y no podía hacer nada para evitarlo, solo permaneció en ellos una sensación de vació y un desgarrador "adiós".
Tus tres mechones rosa me hicieron recordar que era un sueño..
mayo 23, 2007
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